TIPOS DE AFECTACIÓN

Dependiendo del tipo de accidente cerebro-vascular que se produzca y la zona afectada, pueden darse las siguientes alteraciones:

Disartria: alteración que compromete la programación motora del habla. Se ven afectados los músculos de cara, cuello y órganos respiratorios. La persona, en estos casos, presenta una bradilalia o taquilalia, con baja habilidad y tonicidad lingual y labial, que impide la inteligibilidad de su mensaje, provocando así una dificultad comunicativa con su entorno.

Afasia: consiste en un trastorno del lenguaje que se caracteriza por alteraciones en la emisión de los elementos sonoros del habla (parafasias), déficit de la comprensión, trastornos de la denominación (anomia) y desestructuración sintáctica (agramatismo/disintaxis). En algunas ocasiones, cursa con repetición de las últimas palabras de su interlocutor (ecolalia) o utilización repetitiva de un elemento del discurso (perseveraciones). Las afasias se clasifican dependiendo su semiología, se destacan a continuación las más comunes:

  • Afasia de Broca: también llamada afasia de expresión. Se caracteriza por un lenguaje no fluente, con una gran afectación de la articulación y un vocabulario limitado. Presentan desintegración fonética, dificultades para articular claramente y de manera correcta palabras que contienen más de dos sílabas. La comprensión se suele encontrar relativamente conservada.
  • Afasia de Wernicke: también llamada afasia sensorial. Se caracteriza por un lenguaje fluente aunque mayormente incomprensible por las múltiples parafasias[1], neologismos[2] y circunloquios[3]. La comprensión se encuentra afectada.
  • Afasia global: se caracteriza por una combinación de la sintomatología de las dos anteriores, con una grave afectación de la expresión y la comprensión.

[1] Sustitución de palabras por otras. Existen diversos tipos: fonèmica (intercambio de sonidos), semántica (intercambios entre palabras de la misma familia)…

[2] Palabras completamente inventadas que no tienen significado ya que son el resultado de combinaciones fonémicas aleatorias.

[3] Dar la descripción del objeto en vez de decir su nombre (p.e. “eso que sirve para escribir” en vez de “bolígrafo”.

 

Disfagia: es la dificultad o imposibilidad para tragar. Puede ir acompañada de dolor, sensación de presión, tos, vómito, voz húmeda… El peligro es que pueden producirse aspiraciones y provocar una neumonía grave si no se encuentra una solución adecuada. Existen dos tipos de disfagia, dependiendo de qué fase del proceso se vea alterada:

  • Disfagia orofaríngea: es un trastorno de la motilidad orofaríngea que afecta a la propulsión del bolo, a la reconfiguración orofaríngea durante la deglución o a la apertura del esfínter esofágico superior (Clavé, P., 2008)
  • Disfagia esofágica: alteración en la fase esofágica que incluye el paso del alimento hacia el estómago. Este tipo únicamente tiene tratamiento médico, ya sea quirúrgico o farmacológico.

La disfagia puede darse en alimentos líquidos, en sólidos o en ambas texturas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OBJETIVOS DEL PROCESO REHABILITADOR LOGOPÉDICO

A continuación se detallan los objetivos, a grandes rasgos, de cada tipo de afectación.

 

Objetivos en la disartria:

  1. Mejorar la habilidad práxica de los órganos bucofonatorios.
  2. Aumentar el control y la precisión de movimiento labial y lingual.
  3. Reducir las dificultades articulatorias de los fonemas más afectados.
  4. Aumentar el rango articulatorio.
  5. Adecuar el ritmo de habla.
  6. Potenciar un lenguaje fluente y comprensible.

Objetivos generales en las afasias:

  1. Mejorar el acceso al léxico.
  2. Aumentar vocabulario de manera cuantitativa y cualitativa.
  3. Reducir las dificultades sintácticas.
  4. Eliminar o disminuir el uso de lenguaje comodín o muletillas.

Objetivos específicos dependiendo del tipo de afasia:

Afasia de Broca: muy parecidos a los objetivos de disartria, focalizados en mejorar la articulación y precisión fonèmica, reduciendo así la desintegración fonética y aumentando la propiocepción de los órganos bucofonatorios.

Afasia de Wernicke: en estos casos se debe hacer un trabajo específico sobre la comprensión, ya que suele encontrarse muy alterada, y sobre la conciencia de la enfermedad debido a que suelen no darse cuenta de las propias dificultades. A partir de ahí, se debe trabajar la articulación de sonidos e ir aumentando la complejidad (sílabas, combinaciones silábicas sin sentido, palabras cortas, palabras largas y frases. Se deben eliminar los neologismos y las parafasias para conseguir un lenguaje comprensible y funcional.

Afasia global: al ser una combinación de las dos anteriores, se suelen seleccionar los objetivos más adecuados a la sintomatología que presente el paciente.
 
Objetivos en la disfagia:

El único y principal objetivo es conseguir que el paciente pueda deglutir de manera segura y eficaz. Para ello se le deben enseñar estrategias compensatorias, normas posturales y adecuar la dieta, si fuera necesario.

Es importante tener en cuenta que los objetivos se determinarán dependiendo el tipo de afectación, las características de la persona, el tiempo de evolución, etc. para realizar un tratamiento lo más adecuado a cada individuo para obtener una mejoría notable.